Las intervenciones asistidas con caballos no son una intervención al azar, es un proceso que lleva una secuencia terapéutica, educacional y/o lúdica, que parte de una evaluación, hasta el desarrollo y evolución de los objetivos propuestos en relación a las particularidades de cada individuo usuario. Se establece un vínculo emocional, social y físico, “el movimiento psíquico resulta de la significación que progresivamente va adquiriendo el movimiento corporal  primero, y después por uno mismo. Sobre esta base, da sentido y hace que nazca la organización afectiva – cognitiva” (Edith Gross Naschert).

Las Intervenciones Asistidas por Caballos generalmente se conocen como Equinoterapia, (en este caso; Equinoterapia Emocional y Social). Pero cualquier actividad que implique desarrollo personal, puede realizarse con caballos (haya una patología asociada o no), como herramienta potenciadora de enfoque constructivista.

Son una forma de interacción que tiene como objetivo proporcionar una intervención terapéutica o formativa/educativa totalmente experiencial en seres humanos mediante la participación de caballos en el proceso, motivando un desarrollo personal a todos los niveles:físico, psicoemocional, sensorial, mental…

Su enfoque se centra en la mejora del comportamiento, social, emocional, cognitivo o funcionamiento físico y se trata de una intervención estructurada con objetivos establecidos y resultados medibles, según la asociación internacional de organizaciones de interacción hombre-animal (IAHAIO).
Las intervenciones asistidas por caballos de Ruth de la Plata son actividades de diversos tipos con un doble objetivo; lúdico y educacional/terapéutico que se realizan generalmente pie a tierra (no se monta), por lo que no es necesario tener experiencia ni haber montado a caballo con anterioridad, ni suponen riesgo para los participantes.

No obstante, aquellas personas que se sientan identificadas y conectadas a nuestros caballos, podrán disfrutar más de ellos si lo desean; realizando  actividades de aprendizaje como equitación, manejo del caballo y doma natural, opcionales en cualquiera de nuestros programas.

El caballo como clave de transformación

Los caballos proporcionan muchas oportunidades de aprendizaje; desde el trabajo con ellos, pasando por el entrenamiento, incluso el mantenimiento e higiene.

Cualquier interacción con caballos supone una influencia interna en el ser humano, tanto física (transmisión de impulsos, calor corporal, regulación arterial), como emocional, asociado a un sentimiento de bienestar. Asimismo, al tratarse de animales grandes y poderosos permiten de manera natural superar miedos, y desarrollar confianza.

Este mismo hecho motiva la predisposición y el acercamiento del participante hacia los profesionales, buscando protección y alianza ante un elemento nuevo con voluntad propia, desconocido, y por lo tanto potencialmente peligroso.

Los caballos son altamente sensibles a la comunicación NO verbal, y responden de manera instantánea al lenguaje emocional e inconsciente de las personas.

Este feedback inmediato proporciona una información muy valiosa, que es utilizada por los profesionales de la salud capacitados para reconocer conflictos, patrones de comportamiento, y puntos interesantes susceptibles de trabajar.

Esta capacidad de lectura corporal de la que está dotado el caballo, invalida la tendencia del ser humano a la autoprotección bajo una imagen consciente o inconscientemente creada, sobre todo en nuevas situaciones. Esto permite derribar barreras y corazas.

Son animales altamente sociables como el ser humano, que necesitan de otros individuos para sentirse seguros, por lo que establecen vínculos fuertes entre ellos dentro de una estructura social estable, con roles muy definidos.

De igual manera, en el proceso de desarrollo personal, se establece este tipo de vínculos entre el participante y el caballo; basado en la ausencia de juicio, que permite asentar las bases para realizar un trabajo personal profundo por medio de la identificación con el caballo, la metáfora y el valor simbólico, dado que permite realizar paralelismos que pueden extrapolarse a situaciones reales en la vida del usuario.

Es altamente potente en los casos donde el participante no es capaz de establecer un vínculo con las personas y sí con los animales; al no sentirse juzgado, y por facilitar la comunicación; dado que es más fácil hablar de un tercero (en este caso el caballo) en vez de hablar de uno mismo. Así mismo, permite al usuario encontrar un lugar en la estructura, perteneciendo a un grupo donde puede aportar, y poder extrapolar ese trabajo a su familia o grupo de personas.

El caballo vive en el presente, únicamente preocupado por su seguridad y sus necesidades del momento, por lo que provoca que el participante se sitúe también en el “aquí y ahora” para poder interactuar con él, evitando futurizar o hacer proyecciones al pasado. Y pudiendo acceder al dolor, tanto físico como emocional; para poder aceptarlo y trabajarlo.

El caballo es el elemento potenciador en las sesiones de psicoterapia y de coaching/crecimiento personal, produciendo resultados visibles desde una primera sesión, y medibles dentro de un proceso. Esto permite diseñar sesiones con objetivos específicos, y orientadas a soluciones a largo plazo.

Así ha quedado demostrado en investigaciones y programas de salud y/o ocio de bienestar multidisciplinares, aplicado a diferentes afecciones y patologías en las que se ha incluido las intervenciones asistidas por caballos como práctica habitual y complementaria a tratamientos habituales, como es el caso de afecciones físicas, mentales, problemas de conducta, patologías duales, adicciones a sustancias y comportamentales, etc (Fundación Carriegos, Fundación Maresme, Clínicas CITA).

Algunas investigaciones referentes:
** Schultz, P.N., Remick-Barlow, G.A. & Robbins, L. (2007). Equine-assisted psychotherapy: A mental health promotion/intervention modality for children who have experienced intra-family violence. Health and Social Care in the Community, 15, 265–271. doi:10.1111/j.1365-2524.2006.00684
** Meinersmann, K.M., Bradberry, J. & Roberts, F.B. (2008). Equine-facilitated psychotherapy with adult female survivors of abuse. Journal of Psychosocial Nursing and Mental Health Services, 46(12), 37–42.
DOI:10.3928/02793695-20081201-08
** Bexson, T. (2008). Talking horses. Mental Health Today, 16–17. Drugs.com. (2013). Drug index A to Z. Retrieved from http://www.drugs.com/drug_information.html
** Masini, A. (2010). Equine-assisted psychotherapy in clinical practice. Journal of Psychosocial Nursing and Mental Health Services, 48(10), 30–34. DOI: 10.3928/02793695-20100831-08 [CrossRef]
** Trastornos de la alimentación y Equinoterapia. (2013). Joyce E. DeZutti, RN, BSN. Journal of Psychosocial Nursing and Mental Health Services. JPN September 2013 – Volume 51 · Issue 9: 24-31. DOI: 10.3928/02793695-20130612-01

Se pretende ofrecer un programa multidisciplinar de desarrollo personal, con base en un amplio abanico de diferentes actividades desarrolladas al aire libre en un entorno natural, e intervenciones asistidas por caballos que viven en libertad; para mejorar afecciones físicas, sensoriales, motrices y discapacidades.

Por otro lado; montar a caballo como actividad complementaria y opcional en los programas de recuperación; mejora la concentración y la memoria, conciencia del momento presente; “aquí y ahora”, favorece la confianza y la autoestima, trabaja el equipo y la confianza en otros, induce al control de emociones y el lenguaje no verbal, ayuda en la superación de bloqueos y miedos, estimula la segregación de serotonina, trabaja el equilibrio horizontal y vertical, regula el tono muscular y favorece la circulación, estimula la coordinación motriz; fina y gruesa, los reflejos y la planificación motora.