Abr 26 2019

Aunque ya no es el más pequeño de la manada, sigue siendo “Bebé”, porque se comporta como un potrito que no sabe que ya es grande, aunque físicamente es el más alto de todos, con su dimensión de holandés de sangre caliente KWPN; una raza de competición.

Bebé es el niño eterno, cariñoso pero asustadizo, pero sobre todo; sensible… quiere caricias, mimos, y que le expliquen las cosas con calma, huye de las voces, y las actitudes amenazantes.

Busca a las personas y conecta con ellas de un modo muy especial. Con su acercamiento suave, acompaña en las emociones. Un lujazo abrazarse a él.