Abr 26 2019

Fue el “buque insignia” de la hípica en la que nació, en una tierra y un momento donde los caballos eran tratados con demasiada dureza. Su potencia, unida a su genética; mezcla de tres sangres hispanoárabe e inglesa, le hizo el “caballo de batalla” de aquellos que buscaban una experiencia llena de adrenalina y ego. Someter a Opio, era uno de los retos más atractivos para jinetes temerarios. Hasta que se reveló, y se convirtió en ese caballo loco y peligroso que ya nadie quería montar.

Recuperar a Opio también ha sido un proceso de cambio profundo y difícil, como el que tienen que realizar algunas personas. Por ello, Opio es una pieza clave de SANNARIS dejándonos un profundo aprendizaje, en el que; lejos de rechazar a los seres humanos que le hicieron tanto daño, tiene la capacidad de empatizar con ellos y acompañarlos en su batalla personal.

Traer de vuelta a un ser desterrado siempre es difícil. Pero también es posible.
Y en ese proceso, todos los involucrados nunca vuelven a ser los mismos.